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El exministro de Industria venezolano y estrecho aliado del chavismo, Alex Saab, dio un giro drástico en su proceso judicial y se declaró este martes culpable del delito de lavado de dinero en un tribunal de Miami, tras alcanzar un acuerdo de cooperación con la Fiscalía de Estados Unidos.
Extraditado por segunda vez el pasado mes de mayo, Saab había mantenido una postura inicial de «no culpable» ante el juez el pasado 24 de julio. Sin embargo, un nuevo auto judicial confirma que modificó su declaración a cambio de colaborar activamente con las autoridades estadounidenses para mitigar su eventual condena.
«El acusado acepta declararse culpable del único cargo de la acusación, que imputa al acusado el delito de Conspiración para Blanquear Instrumentos Monetarios», detalla el documento oficial de la corte del Distrito Sur de Florida.
Los detalles del acuerdo y los fondos de los CLAP
El entendimiento judicial establece un monto de confiscación estimado en 195 millones de dólares. De acuerdo con la acusación fiscal, esta cifra millonaria está directamente relacionada con una presunta trama de corrupción prolongada y desvío de recursos del programa gubernamental de ayuda alimentaria CLAP en Venezuela.
Si bien el cargo de lavado de dinero contempla una pena de hasta 20 años de cárcel, el dictamen final de la sentencia, así como la confirmación del monto a confiscar, quedarán sujetos al nivel y la veracidad de la cooperación que Saab aporte a la justicia norteamericana.
El acuerdo firmado por el propio acusado y los fiscales incluye cláusulas estrictas: “El acusado acuerda que cooperará plenamente con esta Oficina. Además, el acusado acepta que no protegerá a ninguna persona o entidad mediante información falsa u omisión, y que no implicará falsamente a ninguna persona o entidad”, reza el texto.
Su caso judicial se cruza de forma directa con los procesos abiertos contra el expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en tribunales de Nueva York, tras la captura del exmandatario en Caracas el pasado 3 de enero por fuerzas armadas de Estados Unidos.
De ficha clave del régimen a la caída
Nacido en Colombia, Saab emergió como un actor influyente dentro de los círculos de poder durante el tramo final de la presidencia de Hugo Chávez (1999-2013). Su posterior rol como supuesto testaferro y operador financiero de Maduro le valió la obtención de la nacionalidad venezolana y un pasaporte diplomático.
El historial judicial internacional de Saab incluye sanciones de Estados Unidos en 2019, su posterior arresto en Cabo Verde en 2020 y una extradición previa en 2021. No obstante, en 2023 recuperó la libertad gracias a un canje de prisioneros negociado con la administración de Joe Biden, lo que le permitió regresar a Venezuela y ser designado ministro de Industria por Maduro en 2024.
La situación del exfuncionario colapsó tras la operación militar estadounidense en Caracas. La entonces designada presidenta interina, Delcy Rodríguez —quien apartó a Saab de todos sus cargos de manera fulminante—, facilitó el camino para su nueva extradición a territorio estadounidense el 16 de mayo.