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Un grupo de investigadores halló que la inhibición de la enzima 15-PGDH —identificada como una “gerozima” que acelera el envejecimiento tisular— logró regenerar el cartílago hialino y reducir los indicadores de dolor en ratones de edad avanzada y en especímenes con lesiones de ligamentos cruzados. El estudio determinó que esta enzima se duplica en articulaciones deterioradas, por lo que la aplicación del fármaco inhibidor (PGDHi) reprogramó los condrocitos existentes para restaurar la matriz articular sin requerir la intervención de células madre.
Asimismo, la prueba experimental con tejido cartilaginoso extraído de 11 pacientes humanos sometidos a reemplazos de rodilla mostró un incremento en los niveles de glicosaminoglicanos y en la rigidez del tejido tras una semana de tratamiento. Pese a los resultados positivos en la reducción de citoquinas inflamatorias y la recuperación funcional, el equipo científico precisó que la investigación se mantiene en fase preclínica, a la espera de ensayos clínicos que evalúen la seguridad y eficacia del fármaco en seres humanos.