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Pasadas las diez de la mañana, comenzaron a concentrarse en la plaza O’Leary, en el centro de la capital. Aunque en los alrededores era bastante notable la presencia policial y de equipos antimotines, esto no los hizo desistir, y una hora después decidieron empezar la tercera movilización de lo que bautizaron como «La ruta de las respuestas pendientes».
Su objetivo era llegar hasta el Palacio de Miraflores para allí entregar un documento con diferentes peticiones. Efectivamente dentro de las solicitudes se encuentra la de la liberación inmediata de todos los relacionados con temas políticos pero también piden una mesa de encuentro donde estén involucradas todas las partes, entre ellas: Veeduría internacional, Defensoría del Pueblo, víctimas directas de violaciones a los derechos humanos y sus familiares.
A pesar de los esfuerzos, no pudieron avanzar más de un par de cuadras de donde se concentraron ya que frente al liceo Fermín Toro, se encontraba uno de estos distintos piquetes, impidiendo el acceso. En este punto, los familiares designaron una comisión que fue buscada por diversos vehículos que los trasladarían hasta el Palacio de Miraflores.
Después de más de una hora, volvieron e informaron que solo fueron atendidos a través de un vidrio en el servicio de correspondencia, una respuesta que no era la esperada. Por ello, precisaron que continuarán su protesta en las calles hasta lograr sus objetivos y pidieron a la ciudadanía que no olvide su causa.
