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El juez federal Alvin K. Hellerstein convocó para el próximo 8 de octubre a las 10:30 hora local (14:30 GMT) una audiencia en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. El objetivo será evaluar la solicitud de Cilia Flores —esposa del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro— para esperar su juicio bajo arresto domiciliario.
Flores, de 69 años y detenida por cargos de narcotráfico, permanece recluida en una prisión federal desde el pasado 3 de enero, fecha en la que ella y Maduro fueron capturados en Caracas por fuerzas estadounidenses y trasladados a Nueva York. Ambos se han declarado no culpables de los delitos de narcotráfico y narcoterrorismo que se les imputan, y su juicio está previsto para el 1 de junio de 2027.
Solicitud de arresto domiciliario
En un documento judicial presentado el pasado miércoles, la defensa de Flores solicitó su traslado a una residencia privada en Nueva York. Para garantizar su custodia, los abogados ofrecieron las siguientes condiciones:
- Un régimen de arresto domiciliario con guardias armados las 24 horas.
- Uso de una pulsera de localización.
- Visitas restringidas y llamadas telefónicas intervenidas.
- Retención de su pasaporte y asunción total de los costos del traslado por parte de la imputada.
Motivos médicos
La defensa argumenta que Flores necesita un complejo tratamiento cardíaco y que la prisión actual no cuenta con las condiciones necesarias para su cuidado. En la carta dirigida a la corte, los abogados detallaron cuadros de dolor de pecho, arritmias, dificultades respiratorias y una pérdida de más de 24 libras desde su ingreso a la cárcel.
Asimismo, la petición señala que el pasado 29 de julio la acusada habría sufrido un grave episodio de salud —aparentemente un infarto leve, según la defensa—, aunque este diagnóstico no ha sido confirmado por personal médico.