Publicado: 24 de octubre de 2026
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En: Nacionales

El 24 de agosto marcó la última ocasión en que la administración interina de Delcy Rodríguez se pronunció sobre el saldo mortal que dejó el sismo doble del 24 de junio en Venezuela, fijando la cifra oficial en 6.509 víctimas. No obstante, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) pone en duda dicho reporte y afirma que, de acuerdo con la estimación promedio de sus investigaciones, aquel día perdieron la vida alrededor de 53.000 personas.

La discrepancia entre ambos registros supera los 46.500 fallecidos.

De acuerdo con el informe divulgado por The New York Times, uno de los principales obstáculos para precisar la cantidad exacta de decesos es la ausencia de un censo poblacional reciente. Ante esta carencia, los cómputos se elaboraron mediante otras variables demográficas y geográficas a través del sistema Pager (Prompt Assessment of Global Earthquakes for Response).

Para llevar a cabo sus proyecciones, el mecanismo Pager analizó los siguientes aspectos:

  1. Magnitud y profundidad: Las magnitudes de 7.2 y 7.5 grados, sumadas a su escasa profundidad (el segundo movimiento telúrico ocurrió a solo 10 kilómetros de la superficie) y a la proximidad con zonas urbanas densamente pobladas (con epicentro muy cercano a Catia La Mar).
  2. Estimación demográfica: Para subsanar la falta de datos censales actualizados, emplearon el modelo LandScan (desarrollado por el Laboratorio Nacional Oak Ridge) en conjunto con métricas de las Naciones Unidas para proyectar la población en las áreas impactadas.
  3. Evaluación de daños visuales: El uso de imágenes satelitales para determinar la destrucción estructural en las comunidades más afectadas, integrando información provista por el programa Copernicus.
  4. Análisis probabilístico: La implementación de un modelo de probabilidad estadística que determinó que la mediana se sitúa en 53.000 decesos. Esto implica que existe un 50% de probabilidad de que el número real sea mayor y un 50% de que sea menor. Asimismo, señalan que hay un 81% de probabilidades de que la cantidad de muertos supere los 10.000.

En cualquier caso, este balance supera ampliamente el cómputo oficial divulgado por el gobierno interino, el cual, además, omitió reportar datos acerca de las personas desaparecidas.

Con información de: El Estímulo / The New York Times

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