En esta página
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y el recién designado canciller venezolano, Oliver Blanco, sostuvieron un encuentro este lunes en Washington. Se trata del primer cara a cara entre los jefes de la diplomacia de ambas naciones desde la reanudación de los nexos bilaterales, tras la detención de Nicolás Maduro a comienzos de año.
El diálogo tuvo lugar luego de que Delcy Rodríguez, declarara el jueves pasado que la nación llevará a cabo todos los procesos electorales contemplados en la Carta Magna, aunque evitó fijar un calendario preciso.
Pasado el mediodía, ambos representantes posaron ante la prensa en la sede del Departamento de Estado omitiendo el tradicional saludo de manos acostumbrado en este tipo de citas institucionales.
Rubio y Blanco permanecieron unos instantes situados entre las banderas de Estados Unidos y Venezuela, sin ofrecer declaraciones ni atender las interrogantes de los medios de comunicación.
Blanco asumió la jefatura de la Cancillería el jueves anterior por disposición de Delcy Rodríguez, relevando a Félix Plasencia, quien fue reasignado a la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia.
El encuentro coincidió además con el retorno a suelo venezolano de la dirigente opositora y laureada con el Nobel de la Paz, María Corina Machado, el pasado 25 de octubre, tras permanecer casi doce meses fuera del país demandando insistente la fijación de elecciones.
Previamente, el viernes, Blanco había ratificado la voluntad de su despacho de cooperar con Washington durante una reunión con el encargado de negocios estadounidense en Caracas, John Barrett.
«Reafirmamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo, bajo el liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el diálogo y la cooperación bilateral en beneficio de nuestros países», publicó entonces el nuevo canciller -en su cuenta de X-.
El gobierno de Donald Trump —que pactó un polémico acuerdo energético con la administración saliente— respalda una ruta institucional orientada a renovar en los próximos meses los poderes del Estado venezolano. Este esquema contempla que Rodríguez declare la vacante presencial en 2027, abriendo una ventana de seis meses para la organización de comicios generales.
Con información de: EFE