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Las autoridades colombianas han desplegado en Cúcuta —ciudad fronteriza con Venezuela— el primer gran operativo migratorio enfocado en identificar y expulsar a extranjeros en situación irregular, una medida clave desde la llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia.
Las acciones, lideradas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana en colaboración con la Policía Nacional y Migración Colombia, buscan reforzar la fiscalización y revisar antecedentes en el municipio, cumpliendo así con las promesas de campaña del mandatario.
Impacto en la frontera y respuesta institucional
- Aumento de consultas: Tras el anuncio de deportaciones para irregulares, se ha registrado una mayor afluencia de ciudadanos venezolanos en las oficinas de Migración Colombia para informarse sobre vías de regularización.
- Foco en la criminalidad: El secretario de Seguridad Ciudadana, Edwin Cardona, aclaró que la ofensiva no persigue a la comunidad venezolana, sino a la delincuencia. «La instrucción no es atacar a las personas venezolanas, sino a los delincuentes y a quienes afectan la seguridad», enfatizó.
- Garantías a los regulares: La Alcaldía reiteró que se respetarán los derechos de quienes ingresen de manera formal por motivos laborales, comerciales o turísticos, en una zona marcada por un dinámico intercambio transfronterizo.
Resultados iniciales
Hasta el momento, diez extranjeros irregulares han sido expulsados de Cúcuta. Entre ellos destaca un individuo con una solicitud de captura vigente en Venezuela por el delito de homicidio, quien fue interceptado y devuelto tras el cruce de bases de datos.
Dinámica de los controles
Los operativos consisten en fiscalizaciones sorpresivas en calles, parques y locales comerciales, donde los agentes solicitan documentación y constatan antecedentes judiciales.
El despliegue más reciente se llevó a cabo este martes en una concurrida zona céntrica de la ciudad, marcando el pulso de la nueva política migratoria en la frontera.