Publicado: 21 de septiembre de 2026
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En: Comunidad

La crisis eléctrica en el estado Carabobo se intensifica con suspensiones del servicio que promedian las seis horas continuas en la capital y periodos aún más prolongados en municipios vecinos, sin que hasta el momento las autoridades regionales ni nacionales hayan anunciado un plan integral para solventar la contingencia.

Esta situación ha derivado en constantes manifestaciones vecinales durante los últimos meses. No obstante, las respuestas oficiales continúan limitándose al esquema de «administración de carga» y a la justificación de fallas no programadas, agravadas tras los eventos sísmicos de junio. De acuerdo con el gobernador Rafael Lacava, los cortes programados abarcan periodos de cinco horas, mientras que los eventos fuera de ese lapso responden a averías directas en la red de distribución.

A la par de las restricciones de carga, las fallas en trasformadores y cableado dejan a sectores a oscuras durante días. Asimismo, las explicaciones oficiales sobre la sobrecarga del sistema han señalado el impacto de la minería ilegal de criptomonedas en la entidad, aunque hasta la fecha las autoridades solo han reportado el decomiso de 13 equipos en el municipio San Diego.

Rehabilitar en lugar de reemplazar: La propuesta técnica

Ante el panorama actual, ingenieros y especialistas del sector coinciden en que la solución estructural no requiere la construcción de infraestructura desde cero, sino la reparación y actualización de las plantas existentes.

Isnaldo Jiménez, exdirector de Planta Centro y asesor del Colegio de Ingenieros de Carabobo, explicó que la recuperación de un megavatio mediante reacondicionamiento roza los 875.000 dólares, una cifra sustancialmente menor a los tres millones de dólares que implica la generación de uno nuevo.

De acuerdo con el especialista, las plantas termoeléctricas del país —incluidas Planta Centro y Tacoa— mantienen una infraestructura física recuperable. Sin embargo, su operatividad se ve obstaculizada por la falta de suministro continuo de combustible (gas o diésel) y la ausencia de mantenimiento especializado.

La situación real en las plantas y las metas de recuperación

Fuentes internas del sector confirmaron que las seis unidades de Planta Centro se encuentran inoperativas. La única con posibilidad de reactivación a corto plazo es la unidad número seis —inactiva desde 2019 tras un incendio en su turbina—, la cual está siendo intervenida desde enero por la empresa china CMEC.

Aunque su puesta en marcha estaba prevista para agosto, los sismos de junio generaron daños en la caldera que retrasaron el cronograma, estimando ahora su entrada en funcionamiento entre finales de septiembre y comienzos de octubre para aportar hasta 600 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Un escenario similar se registró en el complejo Termocarabobo, donde los temblores causaron el colapso de los pórticos metálicos que sostienen las salidas de energía de alta tensión, requiriendo trabajos de reconstrucción estructural y reparación de equipos rotativos que están próximos a culminar.

Representantes del Colegio de Ingenieros de Carabobo, como su tesorero Carlos Muñiz, cuestionan los balances oficiales sobre picos de consumo y metas de generación termoeléctrica a nivel nacional, señalando que estas cifras contrastan con la agudización de los cortes eléctricos en la entidad. La paulatina reincorporación de bloques de generación en Planta Centro y Pedro Camejo servirá para medir si efectivamente se reduce la frecuencia y duración de los racionamientos en la región central del país.

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