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El fenómeno interactuará con la Zona de Convergencia Intertropical. Autoridades vigilan además el avance del fenómeno El Niño, el cual podría ubicarse entre los más intensos desde 1950.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) informó la llegada de la onda tropical número 50 a la Guayana Esequiba, desplazándose al norte de Surinam a una velocidad estimada de 27 km/h. La interacción de este sistema con la Zona de Convergencia Intertropical generará lluvias de intensidad variable en gran parte del territorio nacional.
De acuerdo con el boletín oficial, durante la tarde y la noche se prevé un incremento paulatino de la cobertura nubosa acompañado de precipitaciones y descargas eléctricas en las regiones Nororiente, Central, Centro Occidental, Llanos Occidentales, Los Andes y Zulia. Asimismo, el ente precisó que la onda tropical 48 ya abandonó el territorio venezolano, mientras que la número 49 fue suprimida.
Pronóstico para la Gran Caracas y temperaturas nacionales
Para el Distrito Capital, Miranda y La Guaira, el Inameh estima cielos parcialmente nublados durante la mañana con lloviznas dispersas en zonas de montaña, mientras que para la noche se prevé un aumento de las lluvias.
En la región capital se registrará una temperatura mínima de 17 °C. Las máximas proyectadas ubican a Caracas en 29 °C, Los Teques en 25 °C, San Antonio de los Altos en 24 °C y las zonas costeras de La Guaira alcanzando hasta 36 °C.
En estados como Zulia, Falcón, Lara y Anzoátegui, los termómetros registrarán máximas de hasta 39 °C, acompañadas por concentraciones leves de polvo del Sahara en el ambiente.
Consolidación del fenómeno El Niño
El organismo meteorológico ratificó la consolidación del fenómeno El Niño, evento que causará un alza generalizada de las temperaturas entre septiembre y noviembre.
Según estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), existe casi un 100 % de probabilidad de que el fenómeno persista hasta febrero de 2027 y se intensifique, pudiendo posicionarse entre los eventos climáticos más severos registrados en el historial meteorológico global desde 1950. Ante el proyectado déficit de precipitaciones, las autoridades instan a mantener activados los protocolos de preparación y respuesta.