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El Observatorio Venezolano de Prisiones visibilizó un conjunto de irregularidades y deficiencias operativas dentro del Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, ubicado en Los Teques, estado Miranda. Según la documentación presentada la población reclusa enfrenta hacinamiento extremo, racionamiento de agua, fallas graves en la asistencia sanitaria y esquemas de discriminación en el régimen de visitas.
Hacinamiento e insalubridad en los calabozos
De acuerdo con testimonios recabados por el ente independiente, los espacios concebidos para alojar a seis procesadas albergan actualmente entre 16 y 18 internas, obligando a gran parte de la población a pernoctar sobre colchonetas en el suelo. Para incrementar la densidad de ocupación, las literas del penal fueron modificadas e instaladas horizontalmente. Asimismo, las áreas sanitarias internas carecen de divisiones arquitectónicas, por lo que las presas deben improvisar cortinas para obtener privacidad.
El servicio de agua por tubería se restringe a tres o cuatro jornadas semanales con un tope de dos tobos por persona, dependiendo el resto del consumo del aporte que trasladan los familiares (hasta un máximo de cinco litros por visitante).
Negligencia médica y decesos registrados en 2026
La ONG alertó sobre el estado de indefensión que atraviesan adultas mayores y reclusas con condiciones crónicas, tales como: hipertensión, diabetes y cardiopatías, dada la ausencia de personal médico permanente en el recinto. El reporte indica que las remisiones hospitalarias por emergencia son dilatadas de forma recurrente y que los fármacos deben ser costeadas por los allegados de las pacientes.
En el transcurso de 2026, el OVP ha documentado dos fallecimientos en la estructura penitenciaria producto de la denegación de traslados a centros asistenciales:
- Fabiana Desirée Páez Fernández: Quien falleció tras complicaciones asociadas a una insuficiencia respiratoria.
- Eleiner Sánchez: Quien murió a causa de patologías previas cuya atención especializada fue rechazada reiteradamente.
Restricciones familiares y discriminación a presas políticas
El monitoreo de la organización constató que el acceso de parientes masculinos continúa suspendido, limitando el contacto únicamente a mujeres del entorno familiar. Los reencuentros con sus hijos se autorizan de manera excepcional durante fechas festivas.
Asimismo, la institución denunció un trato diferencial en las visitas conyugales quincenales, beneficio que se otorga exclusivamente a las procesadas por delitos comunes, quedando excluidas explícitamente las mujeres privadas de libertad por razones políticas. Ante este escenario, el OVP informó que mantendrá la tramitación de los expedientes ante organismos internacionales de derechos humanos.