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Los residentes del Centro Plaza Páez, una comunidad conformada en su mayoría por personas de la tercera edad y niños, denuncian una grave situación que los aqueja en la plaza ubicada justamente en la parte de atrás del edificio, ante la permanencia de personas de la calle que consumen sustancias estupefacientes en la plaza Páez de El Paraíso. En este espacio, habitantes de calle hacen vida y pernoctan diariamente.
Los vecinos aseguran que en la zona estas personas consumen drogas y mantienen relaciones sexuales. Según los testimonios, esta situación se originó tras la instalación de tres contenedores de basura, los cuales han atraído a esta población.
El escenario de inseguridad ha escalado a niveles alarmantes. Los denunciantes relatan que, durante las peleas, los habitantes de calle sacan cuchillos y elaboran armas punzocortantes conocidas como «chuzos», llegando a atacar a personas en algunas ocasiones. Además, reportaron el caso de un hombre que hacía sus necesidades en el lugar y le lanzaba el papel en la cara a quienes le reclamaban.
Esta crisis afecta a todo el entorno comercial interno y externo, impactando tanto a emprendedores con permisología como a trabajadores de la economía popular. El tránsito peatonal en altas horas de la noche se ha convertido en un peligro, lo que ha obligado a los residentes a colocar múltiples puertas de seguridad, recordando el trágico antecedente de una familia que fue secuestrada y asesinada en la zona hace muchos años.
Aunque la comunidad reconoce y agradece la ayuda brindada por la policía de Caracas, señalan que las intervenciones de las autoridades no han sido suficientes. Han acudido a una carpa de la Misión Negra Hipólita frente a Miraflores para mostrar fotos y exigir el retiro de estas personas; sin embargo, advierten que tras ser desalojados, regresan al cabo de dos o tres días, o incluso en cuestión de horas.
Ante este problema social, la junta de condominio envió recientemente una carta a Supra Caracas solicitando una reunión formal. El objetivo de la comunidad es claro: piden que los liberen de esta situación mediante la reubicación o el retiro definitivo de los contenedores de basura y el establecimiento de un plan de recolección estructurado. Los vecinos exigen a las autoridades una solución efectiva, rechazando medidas temporales que califican como «pañitos de agua» de pocos días.