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El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció la muerte del recluso César Ramón Aguilera Villahermosa, ocurrida el pasado 23 de octubre mientras se encontraba privado de libertad en el Internado Judicial de la Región Insular. De acuerdo con la información médica recabada por la organización no gubernamental, el deceso se produjo a causa de un shock cardiogénico, miocardiopatía dilatada, arteriosclerosis severa e hipertensión arterial, situación que la ONG señala como una muestra de las deficiencias en la asistencia sanitaria dentro de los recintos penitenciarios del país.
El director del OVP, Humberto Prado, exigió al Ministerio para el Servicio Penitenciario y a los órganos de justicia una investigación exhaustiva e imparcial para determinar si Aguilera Villahermosa contaba con un diagnóstico previo, si recibía el tratamiento adecuado y si se autorizaron traslados hospitalarios oportunos durante su reclusión.
El caso reaviva los cuestionamientos sobre el funcionamiento y la opacidad del penal insular, el cual fue desalojado e intervenido en febrero de 2016 tras el control armado ejercido por Teófilo Rodríguez Cazorla, alias “El Conejo”. A pesar de que el establecimiento no ha sido reinaugurado formalmente de manera pública, el OVP documentó en su Informe Anual 2024 la presencia de al menos 125 personas privadas de libertad en dichas instalaciones, coexistiendo con denuncias de cobros irregulares para la permanencia de reclusos mientras los calabozos policiales de la entidad registran hacinamiento. Ante este panorama, la representación de la ONG instó a las autoridades gubernamentales a transparentar la cifra oficial de la población penal actual en la isla, los servicios médicos disponibles y a establecer responsabilidades institucionales frente a las muertes bajo custodia del Estado.
Información: Efecto Cocuyo